Cuando te vi a los ojos sentí paz
supe casi inmediatamente
que nosotros dos íbamos congeniar y así fue.
Fue una felicidad oculta tras una venda en los ojos,
una venda que una vez se fue,
me encontré en una jaula
y todo mi escenario perfecto junto a ti
comenzaba a derrumbarse por cada daño que me hacías.
Creí que si volvía a usar la venda
todo sería como antes pero no fue así.
Me fui,
volé de aquel de lugar
y logré sentir una libertad que por años
parecía no existir.
Una libertad que aún me cuestiono
si realmente fue correcto salir de ahí
porque a pesar de lo que viví
parece que me acostumbre a estar ahí.
Comentarios
Publicar un comentario