Frijol

En el desolado abismo

yacía tristemente un frijol,

que en su vacía soledad

lloraba por un adorado amor


A su costado,

una dulce semilla germinante

le acompañaba en su suave llanto.

Así sin comprender la gravedad del asunto

no dudaba en consolar su dolor


Cubiertos sobre la tenue manta de luz

que desprendía la generosa luna

el recién brote extendió su hoja,

así como si de un abrazo se tratase.


Ahí mismo pregunta sobre la razón de su sufrir,

la necesidad de sentir


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